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Cuatro viscicitudes sobre el cine de horror

¿Cuál es el lenguaje del cine de horror?

Cuando nos referimos a elementos constitutivos de un arte como el cine de horror podríamos mencionar al menos cuatro: 1) La musicalización, 2) la imagen relacionada con la construcción de estados emocionales, 3) el escenario o atmosfera y 4) el uso de la cámara y los planos. Estos elementos son mencionados de manera breve en el libro “El cine de terror, Una introducción de Carlos Losilla” (1993).

1.-La musicalización.

El uso del sonido y la música en el cine de horror son primordiales, más que en otro tipo de géneros cinematográficos,  esto  debido al asentamiento o énfasis que hace la música o los “ruidos” de escenas que nos puedan generar algún estado emocional o sentimental relacionado a la dimensión del horror (angustia, asco, miedo, indignación) y a su vez para darle una identidad global a la cinta, este proceso nos lleva a distinguir una trama con el solo hecho de escuchar una melodía, o ¿quién no recuerda la cinta el Exorcista de William Friedkin (1973) con tan solo  escuchar la míticacanción del disco tubular bells? (1973), ¿a quién no le viene a la mente la escena de la regadera de psicosis tan solo con escuchar la composición de Bernard Hermann?(1960), ¿Quién no asocia la mítica serie de la dimensión desconocida con tan particular tonada?

2.-La imagen relacionada con la construcción de estados emocionales.

Para hablar de las imágenes del cine de horror y su relación con el mundo emocional, nos tenemos que remontar a un cuestionamiento básico ¿Cómo es que aprendemos los humanos a interpretar y codificar emociones?, para no entrar en teorías psicológicas complejas lo pondremosde manera sencilla: lo hacemos mediante la observación del cuerpo de los otros, muchas de la manifestaciones de nuestra conducta las generamos con el lenguaje o con el cuerpo, de pequeños antes de comenzar a usar el lenguaje de forma compleja y estructurada aprendemos a relacionar a las emociones con gestos y  estados corporales, este concepto de emoción es estructurado por Alejandro Tomasini Bassols en su libro Filosofía, conceptos psicológicos y psiquiatría (2016), -el enojo se suele asociar, con una frente  fruncida, una boca caída, brazos cruzados, la tristeza con llanto, gimoteos, postura encorvada, el miedo con ojos muy abiertos, gritos, huida-. Esto nos llevaría a suponer el papel tan importante que cumplen las caracterizaciones y el maquillaje en el lenguaje emocional que nos transmiten los monstruos del cine, por ejemplo: El Frankenstein de Boris Karloff, no hubiera generado el mismo impacto en los espectadores de los años  treinta sin el maquillaje de Jack Pierce, una caracterización que combina cierta ingenuidad con una lastimera tristeza en el rostro, que se acentúa en una poderosa figura de un lento y penoso andar, las formas del traje del xenomorfo de la película alíen diseñado por el artista suizo H.R. Giger producen cierto desconcierto y repulsión debido a la combinación de formas sexuales y maquinaria, coincidentemente tanto la criatura de Frankenstein de la universal como el alienígena de la película de Scott son carentes de dialogo o lenguaje verbal, no lo necesitan para envolvernos en su aura particularmente siniestra. Se podría decir que la caracterización y el maquillaje convierten al monstruo en una emoción congelada que nos relata su muy particular y casi siempre trágica historia, en ese momento no necesitamos de palabras para la transmisión de emociones, simplemente ya aprendimos a identificarlas por medio de esas imágenes. Paradójicamente la  imagen o caracterización de un monstruo no siempre nos tienen que transmitir estados emocionales adversos, ocasionalmente nos generanemociones placenteras como el humor en Beetlejuice, los aliens de marcianos a la ataque entre otras creaciones de Tim Burton; La compasión El ya mencionado Frankenstein de Boris Karloff, El King Kong de Peter Jackson o El fantasma infantil del Espinazo del Diablo, la imagen monstruosa es un ramillete de múltiples estados emocionales, un claro reflejo de la experiencia anímica o emocional como seres humanos.  

Un claro ejemplo del triunfo de las imágenes como generadoras de angustia, extrañeza y desasosiego fue la época que podría decirse originó al cine de horror mismo, la época expresionista, a partir de la década de los años veinte principalmente en Alemania se desarrollo un tipo de cine que hacía alusión a una serie procesos internos emocionales con el fin de “expresarlos”,  de sacarlos a la luz aunque los resultados fueran un  tanto oscuros; cintas como el Gabinete del Dr. Caligari, Nosferaru, Fausto y Vampyr. No necesitaron de dialogo  o sonido para darle a entender al mundo que una nueva clase de cine había surgido, una cinematografía abocada a estremecer a su público valiéndose de cómo ya dijimos de la caracterización del monstruo y algo muy importante, la construcción de atmosferas.   

3.-El escenario o atmosfera.

Muchas cintas de horror carecen de un maquillaje espectacular para la caracterización del villano, es más, en algunos momentos estos personajes caen en lo más común y corriente en cuanto a su apariencia-el cine de asesinos seriales está plagado de este tipo de villanos, una clara referencia son Norman Bates en Psicosis o Annie Wilkes en Misery-, en esos casos ¿de qué otro elemento se valen  las películas de horror  para generarnos una experiencia emocionalmente significativa?.La respuesta es el escenario o la ambientación, si la imagen del monstruo representa la emoción a transmitir, el escenario de la película de horror representa la coherencia y el sustento de esa emoción que se transmite. Todos los monstruos tienen escenarios acordes a su historia, imaginemos una escena de una película en donde un vampiro está tomando el sol en la playa, ¿nos generara miedo? “vampiros que brillan y seducen adolescentes con baja autoestima”, u otra escena, un hombre lobo que  está en una iglesia católica rezando, ¿nos generaría angustia dicha escena?; la respuesta es no, a lo mucho  harán que salgamos del cine enojados porque sentimos que se burlaron de nosotros, -aunque existe el cine de horror paródico pero eso es tema de otro artículo-.  ¿pero porque pasa esto? sencillo, así funciona el mecanismo emocional humano, una emoción no puede ser transmitida de forma válida para que adquiera un sentido si no tiene una concordancia con el contexto de  donde surge , un ejemplo seria observar a un individuo contar chistes y reír a carcajadas en un funeral donde todos lloran, inmediatamente descalificaríamos esa conducta, cortándose algún tipo de identificación emocional con dicho individuo,ahora pensemos en este otro ejemplo: todos conocemos como es una expresión de dolor -muecas, gestos, tocamientos en el área dolorosa, como mencioné unas líneas arriba, estamos entrenados parar reconocer imágenes asociadas a emociones- por ende muy pocas veces dudamos que a alguien le duela algo, es más, aceptamos sin cuestionar dicho fenómeno y hasta empatizamos con dicho individuo, pero qué pasa cuando a un niño en un salón de clases ante un examen muy difícil empieza hacer muecas  tocándose la barriga  diciendo que le duele mucho el estomago, estoy seguro que ante esa escena muchos normalmente dudarían de el dolor de ese chico, claro recordemos esto: la correspondencia de la imagen emocional  con el contexto de donde surge, valida o desacredita la transmisión emocional. En el cine de horror se opera de la misma manera, los monstruos de principio del siglo veinte que vimos en cine se conducían en un escenario heredero de las historias de la literatura gótica de los siglos anteriores (castillos viejos, cementerios, caserones abandonados, casi todos ubicados en una Europa atemporal y montañosa) transcurrido el siglo XX  y viéndose construidas casi todas las sociedades en núcleos urbanos, tecnificados e industrializados, deja de tener sentido el escenario gótico junto con algunos de sus monstruos, entrando en vigor nuevos escenarios y nuevos monstruos, los escenarios cotidianos de las ciudades o pueblos norteamericanos y el asesino serial como rey de estos escenarios. 

4.-El uso de la cámara y los planos

En el cine en general la cámara pasa a ser el símil directo del ojo humano, por medio de ella vemos las acciones de todos los personajes de una película, observamos los mundos fantásticos y paisajes oníricos de cualquiercinta, pero también nos convertimos en el personaje principal cuando adoptamos la experiencia del protagonista con el uso del primer plano “vemos lo que él ve”. Este hecho en el cine de horror se convierte particularmente en un poderosomedio de atracción emocional debido a que esto desemboca  en  una identificación con el monstruo -¿Cómo?, ¿alguien mentalmente sano  se podrá identificar con vampiros, hombres lobo  asesinos seriales?-, esto se empezó a dar principalmente en el cine slasher o de asesinos seriales, recordemos la primera escena de la cinta Halloween de John Carpenter (1978),donde por medio del uso del primer plano nos ponemos en los zapatos, con todo y traje de payaso, del pequeño Michael Myers al asesinar a cuchilladas a su semidesnuda hermana Judith, momentos antes de que sus padres lo sorprendan, este acto inmediatamente de una manera sustancialmente voyerista nos pone en el papel del verdugo, en el papel del transgresor, del perverso y seamos sinceros ¿Quién en algún momento no ha soñado en ser verdugo?, ¿En ser transgresor?. Este uso del primer plano para ponernos en la piel del asesino fue un elemento también sobreexplotado en las cintas de horror italiano llamadas giallo, muchos estudiosos en el campo de la filosofía, la psicología y el psicoanálisis -Freud, Jung, Milgram, Zimbardo ,Arendt-, han vislumbrado una parte de la psique humana, como es el caso de la Pulsión de muerte, la sombra, Complejo de Lucifer y la Banalidad de la maldad que en ciertos momentos, dadas cierta circunstancias tiende a la transgresión, la perversidad, la crueldad y la violencia, entonces no es de extrañar que en algunos momentos deseemos ser, el victimario, el monstruo. Este último punto lo podría responder la tan famosa pregunta del ¿Por qué nos atrae tanto este género que esta diseñado para causarnos emociones displácetelas?

Bibliografía

Losilla C. (1993) El cine de Horror: una introducción: editorial Piados Ibérica

Skal  D. J. (1993) Monster Show: una historia cultural del horror: editorial Valdemar Intempestivas 

Tomasini  A. (2016) Filosofía, conceptos psicológicos y psiquiatría: editorial Herder

Filmografía

Avanti Media y  Buttgereit. J. (2009) Monsterland. Alemania, Avanti Media

Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). (2007) The Return of the Living Dead: The Decade of Darkness. EU, MGM

Dr. Calligary

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