AnálisisCineCursosInspiraciónLiteratura

Nueva Carne Orígenes en la crueldad del Siglo XX y algunos exponentes actuales.

Cuando en 1983 Max Renn el protagonista de la cinta Videodrome de David Croeneberg, ante su inminente final suicida pronunciaba la frase “Long Live to the New Flesh” (Larga vida a la nueva carne) bautizaba y delineaba las características generales del cine del canadiense;  transformaciones del cuerpo del o los protagonistas, ya sea por enfermedad, mutación, fusión con lo artificial, haciendo alusión al deterioro biológico que lleva a la vejez y la muerte,  la sexualidad patológica, al sufrimiento y a la trascendencia corpórea muy  parecida a la de los mitos de la religión cristiana y su negación del cuerpo pecaminoso, generando un nuevo individuo, un nuevo sujeto por lo tanto una nueva carne, este bautismo fílmico sirvió para que años después  una legión de admiradores y críticos especializados nombraran a un conjunto de manifestaciones artísticas en el cine, comic, literatura y pintura con el mismo nombre ¿Es entonces David Cronenberg fundador del concepto estético de nueva carne? ¿Antes de él podríamos ubicar a este concepto en algunas manifestaciones artísticas? ¿Qué otras manifestaciones de la nueva carne hay fuera del cine?

El Teórico cultural Paul Virilio en su libro discurso sobre el horror en el arte nos menciona que mucho de los cambios estéticos que llegaron con las llamadas vanguariadas artísticas de principios del siglo XX se debieron a los procesos de deshumanización que trajeron amabas guerras mundiales, para ejemplo la obra de los pintores expresionistas Alfred Kubin y George Grosz; en varias de sus pinturas  el asesinato, el desmembramiento, la tortura y la deformidad son temas obligados, el proceso de deshumanización se acelero en la segunda guerra mundial  debido a los experimentos en masa de los campos de concentración nazi y los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki demostrando lo desechable que puede ser el cuerpo humano ante la técnica  científica desprovista de ética “no se puede comprender todo lo ocurrido después del cubismo, hasta el arte abstracto y los accionista vieneses sin tener en cuenta los horrores de la guerra, de unas guerras que la técnica, el gas, las nueva bombas hicieron aun más horribles”. (Virilio y Baj 2001). 

El proceso donde el cuerpo y el sujeto son materiales desechables o de fácil remplazo se concretiza aun mas con el descubrimiento del código de DNA por parte de Watson y Crick en 1953 y el surgimiento de la industria farmacéutica; por primera vez la combinación de guerra, radiación, mutaciones y fármacos nos dio la posibilidad de alterar los cuerpos de una manera múltiple y dantesca, y el arte no es inmune a este proceso “La confusión entre arte y genética  y la industria farmacéutica convergen en el mismo propósito: modificar el cuerpo. El expresionismo, que era un expresionismo plástico se convierte en un expresionismo fisiológico”. (Virilio y Baj 2001); tiene mucho sentido que en su primera etapa fílmica Cronenberg recupere la figura del científico loco (mad doctor) como precursor de los cambios corporales de  los protagonistas, esta recuperación  es bastante alejada de la figura clásica y estrafalaria de cintas como Frankenstein (1931), los doctores o científicos cronenberianos son personajes más cercanos a lo cotidiano; cirujanos plásticos (Rabia1977), psicoterapeutas (The Brood 1979), operadores de televisión por cable (Videodrome 1983)  ginecólogos (Dead Ringers 1988) mostrándonos  lo accesibles que son   las transformaciones corpóreas a la población de finales del siglo XX, ejemplos reales tenemos desde la cirugía plástica de fines estéticos, los trasplantes y prótesis , hasta la floreciente y muy redituable industria del tatuaje y la modificación corporal. En el cine de Cronenberg la metamorfosis  carnal de los protagonistas los lleva a una vorágine de sufrimiento que  directa o indirectamente pone en marcha un proceso de reflexión sobre la vulnerabilidad de la carne y la necesidad de trascendencia. 

La dimensión donde se fusionan las mutaciones corpóreas y el sufrimiento van más allá del cine, engendrando  nuevos movimientos artísticos  “el horror estético radica también en la confusión entre arte y genética, un fenómeno ligado al body art y artistas como Sterlac, Orlan y muchos otros. El body art al proponer modificaciones corporales, se asocia a la genética. El artisita, con grandes sufrimientos, modifica su cuerpo”. (Virilio y Baj 2001). El body art es un estilo que trabaja con el cuerpo como material plástico, se pinta (pintura corporal), se tatúa, se añaden piercings, se calca, se ensucia, se cubre, se retuerce; el cuerpo es el lienzo o el molde del trabajo artístico. Suele realizarse a modo de acción o performance, con una documentación fotográfica o videográfica posterior. En ocasiones con procesos lesivos, heridas leves, o marcas corporales. 

Un ejemplo es el  acto performance del artista australiano Sterlac, quien suspende su cuerpo al vacio colgado de unos ganchos que están enterrados en su espalda, dicha estampa artística relacionada con el sufrimiento y los límites del cuerpo pareciera sacada de la cinta Hellraiser (1987) y no es mero accidente; Clive Barker director de la película, pintor y escritor de horror y fantasía es considerado otro digno representante de la nueva carne en el ámbito literario, los personajes de sus historias no pueden enmarcarse en una esfera moral de bondad o maldad;  son viajeros en busca de la transgresión física y sexual, dicha transgresión se logra por la magia, la ciencia o el contacto con esferas sobrenaturales que llevan a esos individuos a los límites de su corporalidad; los diseños de las criaturas de Hellraiser, los llamados cenobitas nos lo demuestran; seres que alguna vez fueron humanos pero que en su búsqueda de emociones expandidas y placer desmedido pagaron un precio; la alteración sadomasoquista de su cuerpo y el eterno penar en busca de curiosos que estén dispuestos a transgredir los limites de los sentidos y del cuerpo.   

Bibliografía.

Discurso sobre el horror en el arte de Apul Virilio y Enrico Baj  

Quieres conocer más sobre ésta corriente, inscríbete en nuestro curso: “Nueva Carne; filosofía de una estética perversa del cuerpo”

RESERVA TU LUGAR AQUÍ

Dr. Calligary

You may also like

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

More in Análisis